Un lunes de Pascua de 1536: el español global

Un lunes de Pascua de 1536: el español global

Como siempre han señalado los historiadores, Antonio de Nebrija fue el gran adalid de la fuerza de la lengua castellana como instrumento de relaciones políticas. En el prólogo de ‘Gramática’, Nebrija plasma su visión sobre un idioma que avanzaba firme y que podía superar en comparaciones a lenguas históricas como el hebrero, el griego y la latina.
“Lo que diximos de ia lengua ebraica, griega y latina, podemos mui más clara mente mostrar en ia castellana”, señala Nebrija en su prólogo.

En un contexto histórico de conquistas y anexiones, Nebrija justifica en su prólogo que “después de que vuestra Alteza metiesse debaxo de su iugo muchos pueblos bárbaros y naciones de peregrinas lenguas, y con el vencimiento aquellos ternían necessidad de recebir las leies quel vencedor pone al vencido, y con ellas nuestra llengua”.

Todo ello se enmarca nada menos que en el significativo 1492. Apenas cuarenta años después, en 1536, Carlos V elige el castellano, frente al latín, el francés o el alemán, para dirigirse al Papa Pablo III en Roma.

Aquel discurso en castellano, junto a la llegada a América, provocó, según los historiadores que el español iniciara su ascenso como primer lengua global.
Fue un 17 de abril, lunes de Pascua de 1536, cuando Carlos V se dirigió al Papa en español, durante aproximadamente una hora y sin más apoyo escrito que unos breves apuntes.

Un discurso en el que negó su interés en convertirse en amo del mundo y su compromiso con la paz.
Hubo quien mostró, como el obispo de Maçon, su sorpresa por no comprender el discurso del emperador y así lo manifestó, a lo que el propio Carlos V respondió:
“Señor Obispo, entiéndame si quiere y no espere de mí otras palabras que de mi lengua española; la cual es tan noble, que merece ser sabida”.