Los argumentos de Celorio, en femenino y masculino

Los argumentos de Celorio, en femenino y masculino

El futuro de la lengua española o del idioma español abre unos cuantos retos. Entre ellos se pueden vislumbrar la necesidad de asumir protagonismo en el campo de la ciencia, el número de profesores que influyan directamente en su expansión o el género históricamente masculino.

A éste último punto se refirió el director de la Academia mexicana, Gonzalo Celorio, sin desdeñar el don de la ironía ni renunciar a una especie de trabalenguas enredado en masculinos y femeninos sin fin.

“Para ser políticamente correcto -señaló Celorio- uno tendría que decir ahora ‘el perro y la perra son la mejor y el mejor amigo y la mejor amiga de la mujer y del hombre’ indistinta y no siempre respectivamente”.

Un pequeño desdoblamiento lingüístico que en su opinión “se hace muchas veces solo ante los micrófonos y los medios”. O dicho de otra forma, de cara a la galería.

Y puso otro ejemplo: “Si me encuentro a un amigo, padre de un hijo y una hija que sale de un restaurante y le digo que ‘cómo están tus hijos’ no me dirá que estoy discriminando a su hijo, pero si digo ‘cómo están tu hijo y tu hija’ me dirá que no sea imbécil”, apostilló.

Todo ello, extendiendo el ejemplo a campos lingüísticos inexplorados, teniendo en cuenta que la pregunta la haga un hombre y no una mujer, a lo que el preguntado por su hijo e hija podría responder “que no sea ‘imbécila'”.

Al margen ya de ejemplos más o menos cotidianos, Celorio considera que se trata de “una forma de corrección política que no aparece en el lenguaje formal público. Cuando se empiece a dar en la lengua natural -prosiguió- será registrado por las academias al igual que tantas y tantas voces”.

A su juicio, “una lengua no se habla por decreto. Surge de la naturalidad del habla”.

R.M.